¿Por qué no te callas?!

boca

 

Cada uno de nosotros es pesado en algún momento dado o para alguien, es la verdad. Este post se podría alargar ad infinitum pero yo he hecho un compendio muy personal de las 11 subespecies de humanos plastas que más consiguen sacarme de quicio… Pero oye, todo bien, eso no es óbice para que me caigas bien y merezcas la vida ..Empecemos…

– El polivitaminado matinal: Hay gente que duerme bien, se despierta con energía, positividad, amor por la vida y …Verborrea! Luego estamos los que vamos arrastrándonos hasta la hora del ángelus y decimos “hola” con desgana y por educación, básicamente. Entonces, tened piedad para con nosotros, por favor. Especialmente inquietante me resultan esas personas que van hablando por el móvil en el bus a las siete de la mañana explicando que si “Fulanito me ha tangao, tía” o “me comí la boca con el Kevin José, loco” (escuchado literalmente) o cualquier rollo que no es una urgencia. Probad a llamarme antes de las doce de la mañana, sólo osad hacerlo…

– El humorista sin humor: Persona que, no tiene ocurrencias propias, se basa en una o dos bromas que repite incesantemente y cada día a su lado es el día de la marmota. Ejemplo: portero de un edificio que cada día te dice “llegas tarde”…Y pones media sonrisa porque mira, pobre hombre, pero, piensas “cambia el cassette, ponte un video de Los Morancos y renueva repertorio”.

-El falso piropeador. Especie masculina que cada vez que te ve te suelta alguna alabanza física por sistema, no importa que tengas cara de sapo ese día o el pelo engrasado. Ejemplo: chico que me ve en el gimnasio desde hace unos 10 años y cada semana me dice que estoy más delgada..A este paso ya debo de pesar -30 kg.

– Leonardos y Leonardas Da Vinci del mundo: El que dijo eso de “Solo sé que no sé nada”, un tal Descartes, era un pringao a su lado porque ellos solo saben que lo saben todo. No importa el tema, en un momento dado son médicos, abogados, electricistas o sexólogos. Esto va unido frecuentemente a que siempre lo tienen todo más grande, más caro y mejor. Un día les dices que una avioneta ha aterrizado en tu terraza y ellos te sueltan que en la suya un Airbus A380.

– El anunciador: Persona que siente la necesidad imperiosa de avisar con antelación de todos y cada uno de sus movimientos cotidianos e irrelevantes: “voy a escribir un mail”; “voy a coger un boli”; “voy a rasacarme el ojo” ; “voy a hacer de vientre”…Por favor, haz o no hagas lo que quieras pero basta ya!.

– El bucle, nueva forma de tortura psicológica: Esto creo que lo usaban el Guantánamo. Individuo que relata algo que se podría sintetizar en 10 palabras usando 1000 vocablos. La técnica es tan simple como recalcitrante. Se trata de volver a empezar la historia una vez la has acabado, en bucle!. Eso sí, sin añadir ningún otro detalle ni información relevante, se trata sólo de desquiciar al personal. Pero no te preocupes, oyente, tiene un fin. Cuando vea que te ha reventado el cerebro y tus sesos resbalan por la pared, se dará cuenta de que su relato ya ha sido explotado suficientemente.

– El meteorólogo frustrado: Típica conversación de ascensor, totalmente estéril. Escenario: Tormenta de nieve, -20 grados. Comentario “Pues, parece que ha refrescado”. Respuesta: “Sí, eso parece…(capullo)”.

– El locutor frustrado: Esas personas que, no saben que el silencio es bonito también, o escuchar el ruido de fondo. Tengo la duda de si se puede calificar como enfermedad mental (hablo en serio), es una diarrea verbal incombustible. Como tener una radio encendida constantemente.

– Buenos días, buenas tardes y buenas noches: Esto es muy típico de cuando has conocido a alguien por una app de ligoteo, pasáis a la fase whatsapp y ahí se descubre que o bien os da pereza hablar o no tenéis conversación en absoluto. Personalmente, prefiero callarme, pero me quedo con varios tipos deseándome “buenos días”, “buenas tardes” y “buenas noches”..Sin más…Para el caso podrían juntarlo en una única frase como el protagonista de “El Show de Truman”…”Por si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes y buenas noches”..Econo mía del lenguaje se llama.

Algún otro más “salao” me pregunta: “¿Qué tal el gym?”, cada día. El gimnasio, pues divino, las pesas, brillantes y las bicis majestuosas, da gozo verlas, como cada día…

– El fabulador con cinco historias: Por una parte es muy típico escuchar las mismas anécdotas repetidas varias veces por la misma persona, y normal si estáis muchas horas juntos y tienes memoria para acordarte. Pero este sujeto en particular tiene 5 ó 6 historias, no muchas más, y no se renuevan, así que a lo largo de años puedes haber llegado a escuchar (u oír ya) lo mismo 250 veces. Pero dentro de estos hay una subespecie más desarrollada, un eslabón superior, el que además es fabulador. Conocí a una mujer en un extrabajo que personifica al fabulador como nadie. La realidad: un tipo le había dado los buenos días en el metro, sin más…¿Cómo lo contaba?, pues que había venido un chico clavadito a Tom Cruise, pero más alto, empezó a mirarla con ojos picarones, luego ella se había desbrochado la camisa en plan juguetón y habían  acabado morreándose en la cabina del fotomatón, pero es que encima resulta que este chico era empresario y la había invitado a pasar el fin de semana en su velero en Capri…Se montaba una novela de Danielle Steel en su cabeza y la iba propagando. Yo, llegó un punto en que le decía…”Conchita, esta historia ya me la explicaste, sí, que el affaire se truncó porque tú ya te cansaste de tanto lujo, de tanto velero y le plantaste”, pero ella, hacía caso omiso y hasta que no finalizaba el relato, no paraba. Lo más gracioso fue cuando se apropió una historia de amoríos que era mía (era real, pero me acababa de suceder a mí y yo misma se la conté). Se ve que escuchaba tan poco que ni se acordaba, y además no tuvo ni la picardía de modificar los detalles, para que resultara más creíble.

-Empalagos@s: A mí, es que lo cursi, me repele, me sube el azúcar. Esas personas que son como tan desmesuradas con el “princesa”, “corazón”, “buenos días, princesa” o expresiones rancias tipo Ned Flanders así como….”que tengas una buena velada”, o “¿cómo se presenta el día/el fin de semana..?”(mi mente: “pues, ¿cómo se va a presentar?…sin llamar, no te jode!)…A mí, háblame más coloquialmente, anda.

-Yo, mi, me , conmigo: Hablar de uno mismo es normal, es lo que tienes más cerca y conoces mejor, pero llevado al extremo es hasta cómico. Situación: Estás en el hospital, te ha pasado una apisonadora por encima..Fino, lo que se dice fino, no estás. Pero se acerca el ejemplar: “Ti@ no veas, llevo una semana con un resfriado que me está matando, estoy con pastillas Juanola, con las otras de ir chupando de la farmacia, qué coñazo!”. A ver, persona yoísta de la vida, simplemente, no es tu momento, ahora mismo, calla y escucha.

Aparte de estos hay muchas subespecies dentro de la raza cansina, pero bueno, está bien que existan, muchos son buena gente y personalmente me suponen un reto diario, ya que el Señor me dio algunos dones, pero la paciencia, desde luego, no está entre ellos.

2 comentarios sobre “¿Por qué no te callas?!

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